Preguntas frecuentes

¿Tienes alguna duda respecto al servicio de psicología?

Te aclararemos las dudas más frecuentes a la hora de buscar psicólogo y comenzar una terapia psicológica
1¿Uno está “loco” si necesita o desea ir al psicólogo?

Esta es una pregunta muy frecuente. Vamos a pasar el término “loco”, “mal de los nervios”, “mal de la cabeza”, etc., como manera coloquial de decir que alguien tiene problemas psicológicos.

Si nos detenemos en la gente con síntomas psicológicos (solo tienes que mirar detenidamente a tu alrededor), tenemos que diferenciar entre los que tienen conciencia de ello y los que no la tienen. Una vez dentro de los primeros, los que creen que se arregla solo y los que no. Dentro de estos que creen que no, se encuentran los que hacen terapia.

Captar la autolimitación y la necesidad de ayuda entraría dentro de las funciones que el psicólogo Heiz Hartmann llama Área del yo libre de conflictos. O sea, si tienes capacidad para pensar que puedes necesitar que alguien fuera de tu percepción del mundo y libre de ella te ayude en el análisis, tienes la suficiente salud mental como para poder responder con una negación a esa pregunta.

A nuestra consulta no viene nadie obligado. Elige venir. No llamaríamos “loco” al que elige analizarse y superar un problema.

2¿Voy a dejar de sentirme así?

Los síntomas (el bloqueo, la ansiedad, la falta de fuerza, los miedos…) es la manera que has tenido de adaptarse psicológicamente a un medio. Cuando se analiza, comprende y superan los conflictos e imposiciones pasadas, se comienza a construir un futuro propio en un medio nuevo.

3¿Por qué no logro salir de lo mismo?

Nos movemos por dinámicas que tienden a repetir nuestro “papel” y el “escenario” que hemos vivido. Esto ocurre de forma natural. Nos hemos adaptado psicológicamente a un medio y hemos adquirido la estructura y las herramientas para ese medio. Simplemente las repetimos, en ocasiones provocando de nuevo el escenario. Cuando este “papel” es sufriente, llega un momento en que no nos compensa.

4¿Y si me analizo yo mismo?

La persona que suele terminar trabajando con nosotros suele ser una persona bastante analítica. Es un punto de partida excelente. Es más, cuando termina la terapia, esa capacidad analítica se convierte en una herramienta y garantía de bienestar.

Sin embargo, en un principio la capacidad analítica de uno está muy mediada por su construcción del mundo, sus dinámicas, sus vínculos, sus racionalizaciones, sus miedos y expectativas, etc. Todo análisis personal se moverá dentro de un mundo conocido que suele limitar la perspectiva completa de uno mismo.

Si a esto le sumamos la necesidad del yo de defenderse, intenciones inconscientes, boicots personales, situaciones externas que superan los recursos, etc., tenemos un panorama muy difícil, por no decir imposible, de un autoanálisis exitoso.

El autoanálisis es posible, pero de manera limitada y una vez que el yo se haya librado de ataduras, dinámicas y determinaciones con el análisis de un yo externo que luche por observar desde la mayor objetividad y exigencia posible.

5¿Por qué con un psicólogo de Intro?

Buscar un psicólogo es algo delicado, pues vas a exponer y trabajar aspectos complejos y cargados emocionalmente. Cuando lo hagas te aconsejamos que sigas una serie de pasos.

  • Te asegures de que es un profesional colegiado (ejem: M-23336), licenciado en el área sanitaria y con un buen recorrido formativo en universidades y sociedades de referencia.
  • Que tenga salud mental. Haber pasado su propia psicoterapia profunda es una garantía de ella. La otra te lo dirá tu percepción cuando lo tengas delante.
  • Que aquello que expongan como su manera de trabajar case con tu manera de ver las cosas y guarde coherencia, lógica y profesionalidad en ello.
  • Que haya transparencia, naturalidad y marco profesional.
  • Que haya buen feeling en las primeras sesiones. Que veas y sientas en ella los que han expuesto con anterioridad. Si no es así, lo mejor es que dejes de ir y busques otro profesional.
  • Que te sientas cómodo o cómoda y vayas exponiendo y trabajando lo que te preocupa con su ayuda.
  • Que sus intervenciones no sean las de un “cuñado/da”, sino las de un profesional que ve más allá del tópico.
  • Que sientas que con el avanzar de las sesiones algo se mueve en ti.
  • Que sientas que piensa en ti y quede evidente su empeño por ayudarte.
  • Que aquel a quien se lo recomiendes te lo agradezca.

Estos diez puntos será lo que te encuentres al trabajar con nosotros. Todo el equipo está licenciado, especializado y colegiado. Cada uno de nosotros hemos pasado nuestra propia terapia y nos mantenemos en continua formación. Esto, más los diez años de práctica y exigencia profesional han ido perfilando una manera de trabajar en la que confiamos y llevamos a cabo con seguridad.

6¿Cuánto dura una terapia?

¿Cuánto tarda una persona en exponer sus problemas, comprender su inicio y mantenimiento, adquirir herramientas y superarlo? La respuesta es, depende de cada persona. No puede haber una respuesta cerrada si nos centramos en la singularidad de cada uno.

Lo que no dura es ni unas pocas sesiones, ni una eternidad. La terapia tiene un inicio y un fin progresivo. Hay personas cuyo proceso dura meses, otra años.

7¿Qué periodicidad es la adecuada?

La periodicidad necesaria para establecer un buen vínculo y trabajar de forma sucesiva es una sesión a la semana.

La periodicidad ideal sería dos sesiones a la semana; al menos durante los primeros meses.

Una vez más, cada caso es singular y esto se acordará con el terapeuta en la primera sesión en base a las posibilidades, deseo y características de la persona.

Con el avance de la terapia irá dándose un espaciado natural de las sesiones.

8¿Y la terapia por skype funciona?

Funciona. Más con personas que usan la videoconferencia en su día a día.

En nuestro caso comenzó siendo un apoyo con el que salvar la distancia repentina, y a día de hoy, además de esto, hacemos terapias completas por skype.

En este caso nuestra preferencia es la terapia semipresencial. Esta consiste en tener las primeras sesiones presenciales y después vernos por videoconferencia, teniendo posibles visitas futuras donde encontrarse en el despacho.

Si no puede ser, la experiencia de estos años nos habla muy positivamente de la terapia online.

9¿Qué pensáis del uso de psicofármacos?

Hay problemáticas para las que son necesarios los psicofármacos. A veces para actuar de forma paralela a la terapia psicológica, otras veces para servir de ayuda y arranque inicial.

En el caso de los antidepresivos y los ansiolíticos, entendemos que en ocasiones puedan resultar algo parecido a los puentes provisionales para cruzar un río mientras se está construyendo una estructura más sólida. Una vez esté la estructura, el provisional ya no será necesario.

No obstante, en principio, a no ser que la persona llegue con ellos, partimos sin su uso. Desde este punto de partida, en caso de resultar necesarios, será algo a decidir entre los profesionales y la persona.

En la mayoría de los casos, el fin de la terapia es encontrar un punto de evolución donde la persona no tenga que medicarse. Algo que hemos logrado en el pasado.

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